La transformación curricular y polarización política


Publicado por MP | Viernes 23 de Septiembre de 2016

 

El Ministerio del Poder Popular para la Educación ha anunciado que la transformación del currículo del nivel de Educación Media se implementará en todos los liceos públicos del país a partir del inicio del presente año escolar 2016 – 2017. Desde hace varios meses algunas noticias salieron a la luz pública, la mayoría de estas informaciones fueron más anuncios y entrevistas de prensa que documentos oficiales. Acceder a los documentos oficiales que iban surgiendo no fue tarea fácil. Obtenerlos fue más el producto de una búsqueda personal entre conocidos y colegas, cuando lo democrático y justo hubiese sido que cualquier ciudadano o ciudadana de este país hubiese podido participar y acceder a los documentos previos que dieron pie a la propuesta definitiva que hoy se nos presenta.

Sabemos de algunas consultas que se hicieron, la mayoría con sectores afines al gobierno como la micromisión Simón Rodríguez, las universidades y gremios pro oficialistas. Unas pocas consultas más se llevaron a cabo con las universidades responsables de la formación docente, las cuales tuvieron más la marca del secretismo que el de una discusión abierta a toda la sociedad. Poco supimos de los avances y conclusiones a las que se llegaron, lo que generó entre docentes y sociedad en general una cadena de rumores, muchas veces infundados y llenos de prejuicios. Esta situación ha continuado hasta la fecha. De parte del gobierno se sigue ofreciendo parcialmente la información lo que, junto a la polarización política, ha hecho de la discusión del tema algo más parecido a un combate de boxeo que a una discusión académica.

Cualquier propuesta que busque la transformación curricular en cualquier parte del mundo debe ser producto del mayor consenso posible, solo así garantizará su éxito. Sin embargo este no pareciera  ser el caso que nos atañe; debido a la dificultad para participar en las discusiones donde se estaba formulando la propuesta  y al difícil acceso que se tuvo y se tiene a los documentos oficiales, se unen la desconfianza y los prejuicios de parte de sectores adversos al gobierno. Esta situación pone en riesgo la posibilidad de implementar una propuesta de transformación curricular de la Educación Media de la cual nadie duda que sea necesario hacerla.

Si ya el gobierno se ha decidido por una propuesta –lo cual parece ser lo único cierto hasta ahora- solo quedan dos caminos. El primero es  el de forzar su implementación por imposición mediante decretos y resoluciones ejecutivas. De ser así se corre el riesgo de crear entre los docentes y la sociedad un nuevo elemento más que nos separe y acreciente la polarización política, lo que posiblemente lleve al fracaso, arrastrando tras de sí los aspectos positivos que pudieran haberse planteado. Si por el contrario, el gobierno se abre al diálogo, no solo con los sectores afines a él, sino con el sector político que lo adversa y con el resto de la sociedad como lo son los gremios docentes, la academia y la sociedad en general, podríamos no solo garantizar el éxito de una propuesta curricular en el mediano y largo plazo, sino que a su vez podría ser un claro ejemplo de que si es posible el diálogo si dejamos de lado la ofensa y los prejuicios que solo nos ha llevado a esta difícil situación que hoy vivimos. Lamentablemente esta segunda opción pareciera ser más un buen deseo que una realidad posible. De parte del gobierno solo se habla de la implementación inmediata de su propuesta curricular. De parte de los sectores adversos al oficialismo, parecieran limitarse a emitir juicios sin fundamentos con el solo fin de descalificar una propuesta que, a nuestro entender, encierra tanto aspectos positivos como otros que indudablemente ameritan ser reformulados.

La oportunidad para lograr una verdadera transformación curricular pareciera estar ante el riesgo inminente de caer en una confrontación a ciegas que solo llevará al fracaso. Aun así, desde aquí apostamos porque educadores y educadoras hagan de esta propuesta de cambio curricular una experiencia formativa, caracterizada por el diálogo franco, respetuoso y académico, que solo tenga en la mira el logro de una educación de calidad para todas y todos los que vivimos en este país. 

 

 

  

 

 

Hugo Parra-Sandoval