Movilización solidaria por la educación


Publicado por MP | Miércoles 04 de Diciembre de 2019

Escribo este artículo desde el espíritu de mi vocación de docente, pero también desde el ejercicio de mi incidencia ciudadana para abordar una temática de la cual, quizás, no hemos establecido un sentido y ni consciencia plena en medio de la situación compleja que afrontamos todos los venezolanos, tanto dentro como fuera del país.

Mi conciencia no me permitiría dejar de hacer visible una situación a la que estamos dando la espalda como sociedad o que hemos atendido muy tímidamente, más de modo individual que colectivo. Me refiero a la educación de nuestros niños, niñas y adolescentes, tanto de las instituciones públicas como privadas a nivel nacional. Estamos ante una compleja situación donde se ha interrumpido el calendario escolar por múltiples factores: los docentes han desistido masivamente de su vocación, mientras otros pocos muy valientes y heroicos resisten con jornadas dobles y hasta triples para mantener sus familias; las familias deciden entre comer y sufragar los gastos estudiantiles, mientras muchas veces la valoración de la situación vence los anhelos de educación. Además, debemos considerar el deterioro de servicios públicos y de la infraestructura que nos obliga a sortear tantas dificultades, como si fuera una carrera de obstáculos, para llegar a las escuelas.  Me perdonarán, mis entrañables colegas, mis muy queridos estudiantes, así como mis estimados representantes, si omito algún otro contratiempo que nos imposibilita o dificulta el mantener el derecho a la educación con la consideración del interés superior de los NNA.

Por eso ante tan angustiante situación, los ciudadanos de este país debemos tejer redes de solidaridad, para continuar invirtiendo en el talento de quienes representan nuestro presente y futuro, de una manera organizada. Por eso hago un llamado a todos los venezolanos para que cada vez que veamos a un niño o un maestro caminando para llegar a sus escuelas apoyémosles, súbanlos en sus vehículos porque ellos quieren seguir formando y formándose;  a los transportistas que han hecho esfuerzos para mantener andando a Venezuela, hagan un esfuerzo más para garantizar el servicio y trasladarlos.

Vamos los padres a hacernos corresponsables del trabajo de educar, con el fomento de los valores, la perseverancia y la consideración hacia el otro. Hagamos juntos días más agradables para el personal de las escuelas, digámosles cuán agradecidos estamos porque ellos se mantienen de pie y con las puertas abiertas.

Juntemos esfuerzos para incidir en la dignificación y la consideración de la educación como un derecho fundamental, esto no es sólo labor de los maestros. Nuestra responsabilidad nos indica que ellos deberían estar atendiendo los NNA en las escuelas y nosotros trasladarnos a los organismos del Estado para hacer visible que la educación en este país nos importa y nos duele.

A mis colegas, a ustedes les hablo muy directamente, no vamos a dar clase a la escuela, vamos a darnos, desde la vocación más perfecta que es el servicio. Los animo a permanecer de pie, realizando la siembra de la recompensa divina.

 

Andrea G. Leal Castellanos

Coordinadora Pedagógica Fe y Alegría- Región Frontera