El nacimiento de la revista Movimiento Pedagógico

Para bosquejar el origen de la revista  Movimiento Pedagógico debemos remontarnos al comienzo de la década de los ochenta, donde en la Normal  “Nueva América” de Fe y Alegría–Zulia, se vivía con los profesores y los futuros docentes un ambiente de mucha creatividad. Por ello, se adquirió una imprenta multilit en la que se publicaba de un modo muy rústico la revista infantil “Cosas de Niños”,  las colecciones “Cuentos de Niños”, “Autores Latinoamericanos”, “Autores Venezolanos”  y la revista pedagógica “Proceso Formativo”, con la idea de apoyar los procesos formativos de los maestros. Los propios alumnos de la Normal compaginaban y engrapaban las publicaciones, mientras los profesores las diagramaban y producían. El primer número salió en 1982 y los editores eran Antonio Pérez Esclarín, Maite Pascual y Ricardo Hurtado.

Cuando en 1984 se cierran las Escuelas Normales, pues el Gobierno decretó que para ejercer la docencia se requería título universitario. El director de Fe y Alegría-Zulia invitó a un par de profesores de la Normal a crear la Comisión Pedagógica del Zulia para apoyar los procesos de formación permanente de los docentes e ir unificando criterios pedagógicos. En esos días, “Proceso Formativo” fue adquiriendo creciente importancia, dado que tanto los maestros como maestras la esperaban con mucha ilusión pues abordaba temáticas  sobre la pedagogía y la didáctica de diversas áreas, y sugería  estrategias y recursos para motivar el proceso de enseñanza y aprendizaje que se gestaba en las escuelas.

Cuando en 1991 nace el Centro de Formación Padre Joaquín como brazo pedagógico de la Dirección de Fe y Alegría, el entonces director nacional, padre Jesús Orbegozo s.j., apoya la idea de convertir “Proceso Formativo” en una revista bien impresa, que pudiera ser un insumo para la formación de los maestros y, a su vez, recogiera y diera a conocer sus experiencias innovadoras. Así nació “Movimiento Pedagógico”,  única revista “del maestro y para el maestro”, ágil, profunda, cargada de experiencias creativas y novedosas, pero alejada de todas las pretensiones academicistas. Era y sigue siendo también  la única revista que produce teoría pedagógica en contextos de marginalidad. Sus primeros editores fueron Antonio Pérez Esclarín y Hugo Parra Sandoval. Posteriormente se irían incorporando otras personas al equipo editorial.

El primer número vio la luz en septiembre de 1993 con el  título “Para qué planificar y cómo hacerlo”, dando inicio a un proceso que trascendió las escuelas y se fue empapando de todos los demás programas de Fe y Alegría:  IRFA, CECAL, Educación Universitaria…  Su primer tiraje fue de tres mil ejemplares que luego se subió a cinco mil pues los docentes la valoraban y solicitaban mucho, incluso ¡algunos números se reimprimieron hasta  tres veces!

De esa primera publicación comenzaron a surgir otras colecciones para satisfacer la demanda de los lectores: “Materiales educativos”, “Procesos educativos”, “Literatura infantil y juvenil”…, ampliando la oferta a nuestros lectores, con el empeño de  motivar el hábito lector,  hacer más humano el quehacer pedagógico  y ahondar en la sensibilidad de los docentes.  “Movimiento Pedagógico” se siguió enriqueciendo con las sistematizaciones, reflexiones e ideas de quienes hacen vida en Fe y Alegría a nivel nacional y también con los aportes de otros educadores fuera de Fe y Alegría.

En la actualidad la revista, para adaptarse a los cambios generados por las nuevas tecnologías, y también por las dificultades para adquirir papel,  pasó del formato  impreso al  digital, lo que permite una mayor agilidad y la incorporación de diversos recursos audiovisuales. Esperamos que, en su nuevo formato, Movimiento Pedagógico seguirá acompañando los procesos formativos de los educadores, siendo un vehículo para divulgar la sistematización de sus experiencias y todo ese acerbo creativo y propositivo de quienes   han convertido sus aulas en lugares de investigación,  experimentación e innovación y de esta forma, están contribuyendo a mejorar la calidad educativa.